Antes de venderle IA, le decimos si le sirve.
La pregunta no es si la inteligencia artificial funciona. Es si funcionacon su dato, en su problema, a un costo que tenga sentido. Eso no se opina: se mide. Y medirlo cuesta bastante menos que equivocarse.
Y muchas veces la respuesta es que no necesita IA.Casi todo lo que le quita horas se resuelve automatizando, que es más barato y falla menos. Cuando de verdad hace falta IA se lo decimos — y cuando no, también.
Cuatro reglas que no negociamos.
Medimos antes de venderle
Buscamos un banco de pruebas donde la respuesta correcta ya la haya puesto alguien con autoridad — no nosotros. Si no existe ese banco para su problema, se lo decimos: significa que nadie puede prometerle un resultado, y quien se lo prometa se lo está inventando.
La métrica se decide antes, y se decide según su caso
No es lo mismo «acertó a la primera» que «la correcta estaba entre las opciones que le mostró a la persona que decide». Si su equipo revisa la respuesta, la segunda es la métrica honesta — y da un número distinto y una decisión de compra distinta. Elegirla después de ver los resultados es hacer trampa.
El motor propone; la persona firma
La IA no cierra sola nada que comprometa a alguien. Un plazo mal contado, un diagnóstico automático o una cifra mal puesta tienen consecuencias reales, y una máquina no puede responder por ellas. Lo que la IA propuso queda deshecho con un motivo registrado.
El costo se dice antes, no en la primera factura
Le entregamos el costo por consulta medido sobre su propio texto, no una estimación. Y le decimos qué lo encarece: casi siempre no es lo que la gente cree.
Automatización
Casi nada de lo que le quita horas necesita inteligencia artificial.
Casi todo lo que a una empresa le quita horas no necesita inteligencia artificial: necesita que dos sistemas se hablen y que nadie vuelva a copiar un dato a mano. Eso es más barato, más rápido y falla menos. Cuando de verdad hace falta IA se lo decimos — y cuando no, también.
El informe que alguien arma cada lunes
Alguien de su equipo exporta, pega, cuadra y envía. Todos los lunes, dos horas. Eso se automatiza y llega solo, con los mismos números y sin el error de la fila 340.
El dato que se transcribe de un correo al sistema
Llega un PDF, alguien lee y digita. Es donde entran los errores y donde se pierde el rastro de quién puso qué.
Dos sistemas que no se hablan
El de facturación y el de inventario, o el de nómina y el contable. La integración se hace una vez; la doble digitación se paga todos los meses.
La respuesta que su equipo escribe veinte veces al día
Aquí sí entra la IA, pero como borrador: propone la respuesta y una persona la revisa y la manda. Nunca sale sola.
Automatizamos lo que se repite y se puede verificar. No automatizamos lo que decide: si una tarea compromete a alguien —un pago, un diagnóstico, un plazo—, la máquina prepara y una persona firma.
Cómo trabajamos.
- 01
Buscamos con qué medirlo
Dónde está, en su empresa, el conjunto de casos con la respuesta correcta ya puesta. Casi siempre existe y nadie lo había mirado como banco de pruebas.
- 02
Acordamos la métrica
Según qué hace usted con la respuesta. Queda por escrito antes de medir.
- 03
Medimos y le entregamos el banco
El resultado y el banco son suyos, salga como salga. Si el resultado es que no le conviene, ese es el entregable — y le ahorró el proyecto.
- 04
Recién ahí construimos
Con Gaia Technología, que es con lo que ITNETGROUP desarrolla a la medida. Asistentes que conocen sus procedimientos, y su gente entrenada para usarlos. No un chat genérico: uno que conteste de todo acaba sirviendo para nada.
Lo nuestro primero
Apolo, la mesa de servicio que estamos construyendo.
La herramienta con la que damos soporte dejó de servirnos por una razón concreta: cada cliente quedaba en su propia instalación, así que no había una sola puerta que darle a nadie. Por eso estamos construyendo la nuestra — Apolo, una sola instalación que atiende a muchas empresas. Cuando entre en operación lo diremos aquí, con su dirección. Mientras tanto, el registro auditable de cada solicitud sigue funcionando igual que siempre.
¿Qué querría automatizar, si supiera que va a funcionar?
Cuéntenoslo. La primera conversación es para saber si hay con qué medirlo — y eso se lo decimos en esa misma llamada.